26 noviembre 2011

Elementos de conciencia ambiental urbana

AGUAFUERTES AMBIENTALES
CIUDADES RIESGOSAS

“Las ciudades no son solamente escenarios de tragedia social,
son también el ámbito en que se juega nuestra propia vida. 
Wally N’Dow, titular de Habitat II

Por Ricardo Luis Mascheroni *

      Históricamente las ciudades se erigieron como abrigo y refugio de los primigenios grupos humanos, los que por temor a ataques de animales feroces y de otros pueblos, se agruparon en un lugar determinado, estableciendo mecanismos de defensa y normas de convivencia.
      Este proceso iniciado hacia fines del neolítico, con la aparición de la agricultura, que en lo social, produjo que los pueblos mudaran de nómades a sedentarios, se fue consolidando a través de siglos; pasando por las ciudades-estados, sus distintas variantes y matices, hasta llegar a nuestra época.
      Todo este devenir permitió un relativo avance de la humanidad hacia mejores condiciones de vida, pero en las últimas décadas, producto del aumento demográfico, la falta de planificación, las migraciones sociales, el crecimiento desordenado y sin control y la desigual distribución de la riqueza, se generó el fenómeno de las megalópolis y sus impactos negativos sobre la calidad de vida.
      En esta realidad el hacinamiento, la obsolescencia o falta de servicios, la ausencia de espacios verdes, la imposibilidad de obtener un trabajo digno, el irracional uso del suelo, el consumo insustentable y su consecuencia la basura, las distintas formas de contaminación y la violencia, están transformando a los conglomerados urbanos, en verdaderas bombas de retardo, las que más tarde o temprano pueden estallar.
      Hoy el Planeta tiene 7.000 millones de habitantes, con todo lo que ello significa desde el punto de vista de la provisión de los recursos necesarios para la subsistencia digna de todos.
      En promedio, el 50% de la población vive en ciudades, pero si lo comparamos con lo que ocurre en América Latina y el Caribe, los porcentajes se incrementan al 80%.
      En el caso de Argentina se supera todo lo tolerable, ya que más del 90% de sus habitantes residen en unas pocas urbes, mientras el resto del país despoblado, queda en manos de unas pocas corporaciones agrícolas, mineras y forestales que imponen sus propias reglas.
      La magnitud de esta concentración, ha transformado a las ciudades en verdaderos agujeros negros devoradores de alimentos, energía y recursos de todo tipo.
      Según la ONU, las urbes sólo ocupan el 2% de la superficie total del planeta, pero son responsables del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero, generadores del cambio climático, provocando burbujas de calor que incrementan entre 2ºC y 6ºC las temperaturas, con un mayor consumo de energía para refrigeración.
      Pese a ello, rara vez los citadinos nos hacemos cargo de nuestros actos y responsabilidades, culpando por lo general de todos los males planetarios, a procesos, causas, cosas o entidades extra urbanas.
      Los gobiernos locales en sintonía con la anomia general, contribuyeron a la profundización de los problemas y sobre todo a la agudización de las desigualdades entre barrios: algunos que tienen todo y más, y otros que carecen de casi todo.
      En esta dirección es revelador el informe “Geo Argentina 2004″ que analiza la situación ambiental y expresa: “La gestión urbanística de nuestras ciudades sufrió dificultades derivadas de la casi inexistente planificación de mediano y largo plazo y del recorte de las funciones estatales. Se observa que las normas urbanas terminaron por aplicarse solo a la clase media ya que “El mercado solía eludir o manipular el control normativo en la producción de hábitat para los sectores socioeconómicos altos, en tanto los sectores bajos no podían cumplimentarlo por su incapacidad económica; el resultado “la baja calidad ambiental de grandes sectores urbanos” y “la inexistencia o mínima provisión de servicios.
      Lewis Mumford, en el libro La Carretera y la Ciudad, bien lo expresa: “Por desgracia hay enormes intereses creados para hacer de la naturaleza un infierno, y se gana muy poco dinero –en realidad nada- con dejar las cosas tal como están. De manera que es fácil ver cuál será el lado que pierda en un país dominado por el concepto venal de una economía siempre en expansión. La destrucción de la vecindad y la mala construcción puede ser organizada con fines de lucro.
      Con estos paradigmas no es de extrañar que los espacios verdes se reduzcan a su mínima expresión, que la apropiación de lo público por parte de empresas, audaces y “emprendedores”, sea una constante, en desmedro del conjunto.
      Pero dejando de lado la dimensión política o institucional del tema, quiero mencionar dos problemas de magnitud, que debemos afrontar a diario los ciudadanos de a pié y que repercuten sobre nuestra salud.
      En primer lugar, estos conglomerados son fuentes permanentes de emisión de ruidos de distinto nivel y calibre, los que repercuten con mayor o menor incidencia y nos hacen la vida menos placentera.
      No es casual que la Organización Mundial de la Salud (OMS), haya catalogado al ruido como una de las mayores plagas de la vida moderna y diferentes estudios demuestren que un alto nivel del mismo, nos exponen a un aumento de más del 15% de riesgo de hipertensión arterial, pudiendo llegar a que padezcamos accidentes cerebrovasculares.
      Por su parte la contaminación del aire, a través de humos, gases y partículas en suspensión, provocadas por la congestión vehicular, quema de basura y establecimientos industriales, entre otras fuentes emisoras, disminuyen la calidad del mismo y pueden causar distintas y peligrosas afecciones, respiratorias y cardiovasculares.
      En los últimos años se han incrementado las campañas en contra del malsano hábito de fumar, y está bien que así sea, pero lo que no se dice, es que caminar media hora en un micro centro atestado de automotores, es equivalente a fumar entre 15 y 40 cigarrillos por día.
      Para esto no hay campañas, debido a que los automóviles integran uno de los paradigmas consumistas de la modernidad y aportan recursos a los municipios.
      Además nos obligan a inhalar millones de partículas de asbesto (amianto) prohibido en casi todo el mundo, que se desprende de los discos de embrague y pastillas de frenos, elemento que se utiliza en su elaboración y que se desgrana por el uso. Para esto tampoco existe el paren de fumigarnos.
      A partir de lo señalado y de otras cuestiones, como la violencia, la contaminación electromagnética, etc., hemos pasado de un ámbito milenario de abrigo de vida, a un engendro que se vuelve progresivamente cada vez más agresivo para la misma y la calidad de ella.
      En dicho contexto, todas las calamidades se potencian y el consumismo irracional imperante, agrega su cuota de incertidumbre sobre el futuro de todos nosotros.
      Por último, los dejo para que lo piensen y me despido hasta la próxima aguafuertes.

* Docente e investigador universitario - Santa Fe – Argentina

Fuente: Correo de amigos, robertopaezgonzalez - 25/11/11

24 noviembre 2011

Cristina en el cierre de la Conferencia anual de UIA

23 noviembre 2011

“La ley de medios fue una batalla cultural"

Un análisis de Gustavo López,
Subsecretario General de la Presidencia

Iniciativa entrevistó en exclusiva a Gustavo López, Subsecretario General de la Presidencia de la Nación. Es Abogado, periodista y docente (UBA). Anteriormente se desempeñó como Presidente del Sistema Nacional de Medios Públicos, Secretario de Cultura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires e Interventor del Comité Federal de Radiodifusión (COMFER). En esta entrevista analiza la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, reflexiona sobre el proceso político actual y opina acerca de las condiciones para profundizar el modelo, en términos de una batalla cultural. También evalúa la gestión de Macri en la ciudad y explica la construcción política de Concertación FORJA dentro del espacio kirchnerista. Leer más.
¿Cómo será el proceso hasta que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual pueda aplicarse en forma integral e impactar social y culturalmente? ¿Qué medidas complementarias se necesitarán?
En primer lugar hay que aclarar que, por un lado, la propia ley establecía un mecanismo gradual de aplicación, que, salvo en el caso del Grupo Clarín para el que está suspendido (por el juez Carbone) el artículo 161, se está aplicando. Sí hay un pequeño retraso de alrededor de 6 meses en relación a la idea original, pero esto se debe a que la Cámara de Mendoza había suspendido la aplicación total de la ley. Cuando esto último se destrabó, a los seis meses de haberse sancionado, comenzó un proceso que tuvo que ver, primero, con la reglamentación y después, con el vencimiento del plazo de un año posterior a la reglamentación.
  Entonces, la ley está en marcha, se está aplicando y me parece que en el año 2012 es cuando se van a empezar a percibir sus efectos de manera más importante. Porque se están licitando 220 nuevos canales de TV privados, entre comerciales y no comerciales. Ya se asignaron 50 frecuencias a universidades y al sector público en general; es decir que, si todo marcha como debiera, el año próximo tendríamos que tener 300 nuevos canales de Televisión Abierta en la Argentina, contra 44 que tenemos hasta el momento: se multiplicará por siete la oferta. Si a eso sumamos lo que se ha hecho desde el Estado con la Televisión Digital, con la colocación de torres que hoy cubren el 55% de la población y que entre fines del 2010 y principios del 2012 van a cubrir el 75%, podemos decir que le estamos brindando al ciudadano una herramienta para que pueda acceder a una veintena de canales de manera gratuita, más una oferta amplia y variada que va a tener a partir del año que viene. Por otro lado, también debemos tener en cuenta aquellos que todavía no se empezó a dar, que son nuevas licencias de cable. En el 2012 la democracia en los medios debería explotar, en el mejor sentido de la palabra. Debería aplicarse integralmente la ley, independientemente de que la Justicia no termine de resolver el artículo 161. Eso podrá estar suspendido para un grupo económico, pero con todas las demás acciones, vamos a tener una ley que refleje su espíritu de manera íntegra.
   En definitiva, si pasamos de 44 canales a 300, de tener un cable monopólico u oligopólico a dar licencia de cable a otros actores; si, además, hacemos intervenir a las universidades públicas y a los canales de TV, y formamos el Banco Audiovisual de Contenidos Universales Argentino (BACUA) -que financia el Ministerio de Planificación a través del INCAA- entonces estamos en condiciones de afirmar que cambiará el mapa audiovisual, independientemente que esté suspendido un artículo de la ley.
(Continúa)
Lea la nota completa en: http://espacioiniciativa.com.ar/?p=5365
Fuente: http://espacioiniciativa.com.ar - 23/11/2011

22 noviembre 2011

CARTA ABIERTA/10


Por una tierra sin condenados

En medio de las grandes esperanzas, sucede nuevamente el penoso acontecer de la sangre derramada. El asesinato de Cristian Ferreyra es un hecho de inconmensurable gravedad. Afecta nuestras vidas no sólo porque nuestras vidas son de por sí afectadas por una memoria bien conocida, sino porque en cada una de estas muertes inocentes surge a bocanadas el signo de una historia irresuelta e injusta.
Son muertes inocentes no porque en estos luchadores no haya alguna vez un hierro candente en la mano o un puño que se cierre sobre una piedra. Son inocentes porque son muertes que nos siguen diciendo que una porción enorme de la historia argentina, ni siquiera en esta época propicia, consigue tener un balance templado y equitativo. Esta época no ha sido esquiva en generar justas reparaciones. Por el contrario, sus políticas tienen el signo de una cabal apuesta por la ampliación de la igualdad. Por ello mismo, debe ser propicia para mencionar estos hechos que le son extraños o anómalos.
Ferreyra es un nombre que surge de un anonimato tranquilizador, pero es el nombre de las cosas referidas al hierro, que de repente nos recuerda que somos mortales, seres precarios, que sólo tenemos nuestra muerte para representar toda una época entera con un fogonazo inesperado. Vivimos en ese sentido, todavía, en una época de hierro o con disyuntivas de hierro. Ferreyra, que era un militante de un movimiento social de autodefensa campesina, representa una larga historia.
Es una historia que remonta por lo menos al siglo XVII, donde las comunidades indígenas cuyos nombres nos son vagamente familiares o desconocidos –cacanes, calchaquíes, ologastas, lules, vilelas, capayanes, famaifiles, fiambalás, colozacanes, andalgalás, quilmes, pacciocas-, podían entrar en guerra entre sí, aliarse de diversas maneras a los españoles o protagonizar sangrientos levantamientos que el ejército de los colonos españoles reprimía con saña, pero no sin esfuerzo. Es así que en 1632 el cacique Chemilyin pone sitio a ciudades importantes de La Rioja desviando el curso vital de los ríos, y pone cerco a la ciudad de Londres, llamada así en homenaje a la esposa de Felipe II, que era inglesa. Son historias lejanas, que se hablan con nombres extraños y pronunciados en otros idiomas.
Pero el secreto de la historia, es que siempre es lejana hasta que un hecho de sangre acerca todo un material que parecía perdido para alimentar una acostumbrada brutalidad, que es milenaria y es también de nuestros días. Cristián Ferreyra habla de las modernas luchas por la tierra y habla también de luchas muy antiguas. No es necesario que imaginemos un pasado pulcro e incontaminado. La guerra y la violencia imperaban entre etnias cercanas, que podían unirse con el español o aliarse contra él. Por eso, sin una noción de lejanía indiscernible y heterogeneidad sorprendente no nos podremos hacer cargo de esa historia. Y debemos hacernos cargo hoy en un sentido reivindicativo respecto a la justa tenencia de las tierras campesinas, el respeto de los bosques y la crítica a una expansión agraria a fuego y escopeta.
Sabemos que esa historia llega hasta nosotros, pero no llega de cualquier manera, sino a través de muchos cortes, disoluciones y desvíos. Llega a través de un hilo frágil e impuro, porque no es una historia de purezas ni de identidades contundentes. Pero llega de una forma dramática cuando ocurre un asesinato, y vuelven nombres que los siglos parecían haber acallado. Son campesinos que tienen su tierra amenazada. Son los campesinos en los que resta aún un filamento étnico muy antiguo. Surge el nombre de la etnia lule, vinculada ahora al moderno problema de las tierras. Son nombres que reaparecen cuando actúan el capanga, la policía rural dominada por las peores lógicas de los empresarios, pequeños o grandes de la tierra, vinculados a una irresponsable clase política; son nombres de pueblos y de lenguas muchas veces extinguidas, o con pobres vestigios que llegaron hasta nosotros, como los sanavirones, los tonicotes, los diaguitas, que en muchos casos conocían rudimentos de metalurgia, como parte de la gran civilización del maíz y del zapallo, del algarrobo y del chañar.
Algunas de ellas son palabras legadas por estas culturas, otras provienen del nombre que le sobrepuso el idioma que hablamos a otros idiomas que se han perdido, pero vuelven a tocar nuestras puertas con un mensaje inequívoco, donde pueblos antiguos que se llamaban de modos que hoy ya no son audibles, vuelven por lo suyo bajo una denominación genérica que estamos en condiciones de comprender muy bien. Porque es el pueblo argentino, hecho de la fusión de miles de otros pueblos, y que se elige ahora con ese nombre también para señalar que la expresión pueblo argentino, entre tantas otras significaciones, es un resumen de tareas pendientes, reformas sociales profundas, esperanzas en una nueva sociedad.
Tiene que ser en esta época y no en una próxima estación nebulosa e indeterminada, que se solucione el problema de tierras en la Argentina y que se consideren los planes agroalimentarios no como sinónimo de desbaratamiento de los montes sino de soberanía alimentaria. Es un problema multisecular, que queda en penumbras hasta que un asesinato lo ilumina. Del mismo modo, el asesinato de Mariano Ferreyra iluminó como una chispa al costado de las vías, la realidad oscura de la tercerización. La superposición de nombres es casual, la acumulación histórica de los problemas no lo es.
En ciertos aspectos, muchas comunidades campesinas del país son ahora contemporáneas de los encomenderos, de la mita y del yanaconazgo. Pero también son contemporáneas de las grandes utopías arcaicas, como el regreso al ayllu, a la Nación Calchaquí o el Reino de los Quilmes, que forman parte de un lenguaje posible pero quizás reacio a ver las grandes herencias de injusticia reparadas a la luz de los que les debe ahora la nación moderna. No obstante, hay que decir que la expansión de la frontera sojera no es sólo una forma de la economía sino también puede ser en estos casos la expansión de la propiedad por la sangre.
La avidez de un capitalismo depredador, la irresponsabilidad de inescrupulosos empresarios que siquiera son grandes propietarios, vive su medioevo de conquista con esbirros que eligen el camino del victimario porque saben que ellos son también víctimas potenciales. El gran capitalismo agropecuario tiene su mirada en la Bolsa de Chicago, en las operaciones políticas de gran escala, en los secretos de los gabinetes químicos que perfeccionan la semilla transgénica, nuevo padrenuestro de una teología que sin tener santidad tiene a Monsanto, mientras empresarios voraces, pioneros cautivos de un clima de mercantilización de todas las relaciones humanas, se comportan como forajidos de frontera, escapados de otra época, pero tiñendo de una agria tintura este momento histórico que aunque les es heterogéneo, caen en la incongruencia de querer apropiarlo.
Cada vez que recibimos noticias infaustas, como la muerte de un miembro de la etnia Quom, de las muertes del Parque Indoamericano o las que corresponden al Ingenio Ledesma, parecen hojas lejanas de periódicos escritos por un alucinado que equivocó la periodicidad histórica. Pero no, son hechos que oscurecen nuestro presente, este mismo presente promisorio, con una lógica única e implacable: son una estructura de procedimientos insociales. Corresponden a una epistemología completa de negocios que mantiene cerrado el acceso democrático y posible a la tierra tanto rural como urbana, que comienza con genéricos intereses que podrán hablar de “sociedad del conocimiento” o “biocombustibles” mientras una disputa por 17 hectáreas de una empresa que posee 160 mil, causa tres muertes. Recordemos aquella ocasión: murieron dos ocupantes de tierras, uno de ellos apellidado Farfán y un policía, también Farfán, sin parentesco con el anterior. Hay una doble certeza aquí. Primero, la insensibilidad de los nuevos y grandes negocios que han tomado a la vieja industria de la caña de azúcar, que es un caso que tiene diferencias con la soja, pero muchas semejanzas, generando un capitalismo que fabrica combustibles con lo que anteriormente se producían materias primas alimenticias, que en el aspecto de las relaciones laborales reitera muchas conductas de la época de Patrón Costas. Y segundo, que las luchas por la tierra, tan viejas como la historia de la humanidad, enfrenta a pobladores con policías patronales, en escaramuzas lamentablemente muy frecuentes, donde mueren los hijos de la tierra, extrañados de ella ya sea porque son expulsados por los sicarios de la nueva renta agraria en complicidad con jueces o mandos policiales y políticos, o porque deben vestir el uniforme de los que son enviados a la primera fila de la represión. De allí que los más viejos apellidos de la historia de estas tierras puedan llegar a matarse entre sí, como parte de una oscura astucia de la razón capitalista.
Debe darse fin a esta situación con una nueva ley de tierras ecuánime y democrática, que las mida con los teodolitos de la justicia social, esos mismos teodolitos que empleó el ingeniero Raúl Sacalabrini Ortiz y más atrás en el tiempo, el ingeniero Germán Ave Lallemant, ingenieros sociales y medidores de tierras al servicio de los pueblos. Una ley que frene la especulación, reconozca los derechos de los antiguos pobladores y cree una nueva conciencia colectiva respecto a una productividad que se equilibre con la naturaleza y no que la deprede sistemáticamente. No es aceptable que crímenes que ya asumen un carácter serial, no tengan adecuado tratamiento por el hecho de que en su ramificación ostensible, afecten a miembros de las clases políticas que mientras juegan con ademanes clientelistas, con una prestidigitación complementaria, protegen los grandes o medianos negocios con las brigadas policiales que deberían cuidar el usufructo equitativo de la tierra.
Ya muchas organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos, como el Cels, el Movimiento Evita y La Cámpora se han pronunciado. Las muertes que puntúan este período político, más dolorosas porque son en éste y no en otro, son alusiones de sangre a problemas irresueltos de la misma estructura histórica de este pedazo universal de tierra que llamamos Argentina. Algunos son problemas recientes, como los que provinieron del desguace ferroviario y la conversión en vidas precarias de miles de trabajadores que comenzaron a llamarse precarizados. La Argentina no puede ser un país que fabrique vidas precarias mientras habla de nuevas posibilidades tecnológicas.
Otros problemas tienen una complejidad propia de la escena que sabemos interpretar y festejar como propia de un horizonte nuevo. Los dilemas entre la gestión de Aerolíneas, que apoyamos, y la acción de estamentos laborales cristalizados, es un tipo de conflicto nuevo que debe contar también con nuevas definiciones. El ámbito que afirma y acoge hoy a millones de esperanzas en el cambio debe llevar a una sociedad más justa y despojada de sus viejas ataduras de coerción, que también tiene su correlato en toda clase de trabazones mentales.
No es fácil darle nombre al tipo de sociedad que queremos, y ciertamente, ese nombre nuevo aparecerá cuando se pronuncie colectivamente, en el interior de la conciencia de miles y miles de personas, y en el interior de un gran autodescubrimiento colectivo. Por el momento, tenemos que pensar que cada uno de estos conflictos dirige nuestra atención a cuestiones urgentes: a darle facultad soberana territorial a los movimientos sociales que expresan viejas reivindicaciones campesinas, alargando la mirada sobre los problemas de subsistencia de poblaciones enteras cuando la lógica del agronegocio no tiene contenciones; y por otro lado, a crear un horizonte político que con más sabiduría pueda intervenir en conflictos como el de Aerolíneas, donde viejas fuerzas reaccionarias siguen al acecho, esperando demostrar que una generación nueva no es apta para gestionar en altos niveles de responsabilidad política y tecnológica. Pero esa capacidad ya ha sido demostrada, ahora hay que demostrar entre todos que cuando decimos que hay cosas que faltan, no sólo se trata de problemas conocidos o deducibles de lo que quedó pendiente de un trayecto anterior. Lo que falta no es un problema de restas y sumas, sino de imaginación política. Son problemas que muchas veces no tienen definición adecuada en nuestro lenguaje y que no se descubren tan magnánimamente ante nuestra supuesta destreza política. Son problemas que aparecen muchas veces, desdichadamente, bajo el rostro del asesinato social, comprimidos en los pliegues históricos mal ensamblados del país, como placas tectónicas que se desacomodan y que apenas nos dejan ver un hecho de sangre, que significa mucho más que la crónica policial con la que muchos intentan encubrirlo.
Al principio de la esperanza no lo asegura ninguna ley ni está escrito con marcas de hierro por la historia. Vive apenas en la imaginación colectiva y es frágil, aunque cuando se reconoce en millones tiene la fuerza de un llamado. A partir de allí comienza la política, dándole a la gestión y a las tecnologías las virtudes de un frente social novedoso que las recubra con los contenidos de eticidad de las democracias avanzadas, y si estas definiciones sirven, será para poder pensar e inscribir en nuestra esperanza de cambio, tanto a la defensa de la empresa pública de aeronavegación como a los condenados de la tierra.

21 de noviembre de 2011

Historia de la Antipatria Financiera

Mano a mano con Norberto Galasso 

Por Manuel Alzina 

Alguna vez Norberto Galasso dijo que Arturo Jauretche fue quien le enseño a pensar. Luego, con el paso del tiempo, muchos supimos de la existencia de Jauretche y aprendimos a pensar también gracias a Galasso, quien se ocupó de rescatar para las nuevas generaciones a aquellos que la historia oficial de los poderosos y oligarcas habían silenciado. También nos enseñó que la historia de los pueblos es la política pasada y su presente la política de la actualidad. Por eso investigó, estudió, discutió la historia oficial militando siempre a la par para transformar la realidad de su tiempo. Coherencia, que le dicen en mi barrio.
Norberto: ¿cuál es el origen de la clase dominante argentina?

A partir de 1809 cuando Cisneros establece el libre comercio, es cuando se radican algunas casas de comercio británicas en Buenos Aires y esas casas de comercio británicas al poco tiempo entran en relaciones con algunos comerciante nativos, especialmente después de la Revolución de Mayo porque antes el comercio estaba monopolizado en manos de los Registreros, que eran filiales de las casa matrices de España. Los grandes monopolistas tipo Alzaga, por ejemplo, todo ese mundo, Beláustegui, por ejemplo. Lo cierto es que después de la Revolución de Mayo se va produciendo la gestación de una burguesía en el puerto de Buenos Aires, comercial y financiera, que está estrechamente ligada a esos capitales británicos por un lado y a comerciantes que en gran parte eran ex contrabandistas de Buenos Aires y también en parte provenían de los viejos monopolistas que se van adecuando a la nueva situación.
Ya en el primer triunvirato hay una expresión de esos intereses expresados en Manuel José García que era, según Mitre, un talento bárbaro para las finanzas y en realidad debía serlo pero para las finanzas de los intereses financieros privados, estaba estrechamente ligado a Rivadavia en el Primer Triunvirato. Aunque no ocuparan un lugar central en el Triunvirato eran los que tenían una gran influencia sobre él y ese grupo es el que en realidad pasa a tener una presencia activa en la política a partir de 1821 con el gobierno de Martín Rodríguez, quien designa como ministros a Rivadavia y García. Allí se produce entre 1821 y 1827 el período que Vicente López y Planes, el autor del himno, llama el “período de la contra revolución”. En una carta a San Martín le dice: “hubo Revolución en 1810 y hubo contra revolución a partir de 1821 hasta 1827”. San Martín, por supuesto, acuerda con eso. ¿Qué significa esta contra revolución?, significa que se firma el empréstito Baring Brothers, con el cual se da comienzo en 1824 a la deuda externa.
Un empréstito de un millón de libras del cual llegan muy pocas libras concretas a Buenos Aires, en algunos casos se compensan intereses de los comerciantes británicos en Buenos Aires y más de la mitad del empréstito se evapora en comisiones, en disminución del valor de los títulos, en alguna cosa medio tirando a negociado donde los representantes argentinos dan comunicaciones a Buenos Aires que no son las correctas con respecto a la colocaciones de los títulos. Tanto Robertson como Castro y que no se sabe si hubo una complicidad también de parte de Rivadavia. Pero el país quedó endeudado en un millón de libras esterlinas que a lo largo del tiempo va a llegar a 8 millones de libras esterlinas que recién se terminan de pagar a principios de siglo. Además significa, ese endeudamiento, un elemento de coacción de parte de los británicos.
Ahí se crea el Banco de Descuentos con mayoría de accionistas británicos que después se transforma en Banco Nacional también con mayoría de accionistas británicos. Se realiza una política de total libre importación para poder favorecer a las importaciones inglesas que es lo que en definitiva provoca la causa de la destrucción o la desintegración de las economías provincianas y toda la desestructuración social de las provincias que da lugar a la gestación de las montoneras, que son en realidad los desocupados que toman una tacuara con un puñal y salen a defender a la provincia. En ese período hay ya una visible influencia del capital inglés. No puede hablarse del imperialismo todavía sino de un movimiento más bien de colonialismo, porque el imperialismo como sistema empieza en 1860 y tantos, pero sí lo que puede decirse es que hay una vinculación de intereses británicos con esa burguesía comercial que en realidad es una burguesía anglo-criolla, son lo que inventan la explotación del Famatina, por ejemplo, de la cual hacen Director a Rivadavia y cuando quieren concretarla se encuentran que Facundo Quiroga los echa de La Rioja.
Todo esto va a significar el inicio de una política donde el país que tenía la mayor parte de su población en el noroeste, de Córdoba al norte. Por eso Castelli fue a estudiar a Córdoba, Moreno fue a estudiar a Chuquisaca. Demográficamente se considera que el 90% estaba de Córdoba al norte y el 10% estaba en Buenos Aires y los alrededores, lo demás era territorio de los pueblos aborígenes y empieza a darse el fenómeno de una reversión del país hasta convertirse en lo que el país es hoy, a pesar de todos los cambios, todavía es una cabeza enorme que es la Provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe, sur de Entre Ríos, sur de Córdoba incluyendo la Ciudad de Buenos Aires, y que se percibe en la elecciones cuando resulta que la mayor parte de la votación se produce en esa zona, no?

 Esa burguesía anglo-criolla: ¿financia las guerras en contra de la unidad latinoamericana?

Sí, Manuel García arma, digamos, o tira la idea a Pueyrredón, de la conveniencia de llegar a un acuerdo con los portugueses para que avancen sobre la Banda Oriental de manera de dejarlo a Artigas encerrado y es lo que de un modo u otro va a terminar con el artiguismo. Este papel es semejante al que se va a producir más tarde después cuando Gran Bretaña otorga empréstitos para llevar a cabo la guerra contra el Paraguay. Este período se corta con el interregno de Dorrego, donde Dorrego trata de un modo u otro de hacer una política nacional pero está poco tiempo en el poder y finalmente es fusilado. Viene después la época del rosismo, donde Rosas, desde el punto de vista territorial, hace una política nacional porque defiende en la Vuelta de Obligado, de la intromisión de las embarcaciones de la escuadra anglo-francesa que venía con las naves de guerra, como cabezas de barcos mercantes, a entrar por el Paraná hacia el norte para colocar sus productos, lo cual es una batalla heroica, pero que a veces hay que distinguir lo que es el nacionalismo territorial de lo que es el nacionalismo económico.
Es decir, los comerciantes ingleses que están en Buenos Aires no son tocados por Rosas, todo lo contrario, cuando Rosas está a punto de caer se manifiestan a favor de que prosiga en el gobierno. En definitiva la lucha se va dando entre la posibilidad de un país organizado en torno al puerto y a la Aduana, los recursos de la Aduana para los porteños y para la Provincia de Buenos Aires, y el otro proyecto es el proyecto Sanmartiniano, es decir una Argentina que mire hacia adentro, que se considere parte de América Latina, que complemente economías con el alto Perú, que incorpore como iguales a las provincias del Alto Perú, como sugería Bolívar a lo cual Rivadavia se opone. Este fenómeno es general en toda América Latina. Si mientras en Estados Unidos, en el norte de América, crecen hacia adentro y cohesionan un país con ferrocarriles trazados de costa a costa, tienen una guerra civil donde ganan los industrialistas, en el resto de América Latina ganan los puertos.
Y en los puertos erróneamente los liberales, o porque les interesa a los mitristas o erróneamente los izquierdistas abstractos también mitristas que han hecho historia, suponen que esas burguesías son burguesías progresistas, burguesías que son un progreso con respecto a lo que ellos llaman el feudalismo de Facundo Quiroga por ejemplo, como si hubiera feudalismo en Argentina o hubiese habido feudalismo en la Provincias Unidas. Son burguesías compradoras, como utilizando un término que difundió Mao Tse Tung al referirse a los países coloniales y semi coloniales. Burguesías compradoras que son el elemento de contacto entre el gran capital extranjero y el mercado interno que esas burguesías compradoras le entregan al gran capital extranjero.

 Con el triunfo del modelo agroexportador mitrista, ¿se retoma la política de endeudamiento, de empréstitos como el de la Baring?


Sí, lo que va a pasar es que el empréstito es tan leonino que en 1824 establece primero de todo que los títulos se dan por 1 millón de la deuda, pero esos títulos se pagan, no se le reconoce el valor de 100 de cada título, sino que se le reconoce un valor mejor, una quita por riesgo país, diríamos ahora, pero además se le cobran intereses adelantados por dos años y se le cobra una amortización también por dos años, es decir que por 2 años el empréstito no hay por qué pagarlo porque está pagado por adelantado porque lo descuentan del mismo empréstito, por eso se diluye.
Cuando llega Dorrego al gobierno es cuando habría que empezar a pagar y ya no puede pagar. Cuando llega Rosas al poder, se encuentra con que tampoco puede pagar. Rosas hace una transacción y le gira algún pago menor para que se calmen los accionistas que estaban ávidos de recibir los intereses de las amortizaciones. Pero después del 52, cuando Buenos Aires se segrega de la confederación, aparece Norberto de la Riestra. Norberto de la Riestra que es un tipo que nació en la Argentina pero desde muy joven estuvo en Inglaterra, que escribió un libro sobre los cambios en Inglaterra, que fue gerente de una empresa inglesa y que se convierte en el principal asesor de Mitre. Entonces Mitre le confía la renegociación de la deuda y ya en ese momento, 1857 más o menos, Norberto de la Riestra pacta un reconocimiento de que la Argentina ya debe 2.500.000 libras esterlinas y se lo comunica a los accionistas.
De la Riestra, que no les va a pedir la autorización para firmar el convenio, porque el convenio es más ventajoso que el que ellos mismos aspiraban, porque él se ha ocupado como representante de los accionistas y al mismo tiempo representante del gobierno Argentino, del gobierno de la Provincia de Buenos Aires digamos porque estaba separada en ese momento, de conseguirles un beneficio tal que no era necesario pedirles autorización. Era un hombre de los ingleses, evidentemente como lo era García, como lo será después Pinedo, como lo será en nombre de los norteamericanos Martínez de Hoz pasando el tiempo. Ahora, cuando ellos se encuentran con que en América Latina en la práctica, en los hechos, se produce un fenómeno de desarrollo hacia adentro de crecimiento, hoy lo llamaríamos crecimiento endógeno, apelando a Samir Amin, de desconexión, digamos.
Es el fenómeno del Paraguay, se encuentran con el Paraguay encerrado, que empieza a hacer un política para que no haya latifundios, tiene una educación que es superior a la educación de la Argentina, tiene ferrocarriles y telégrafo antes que la Argentina, tiene una política soberana, entonces el Mitrismo por un lado quiere consolidarse dominado las provincias del noroeste, cosa que hace entre 1862 y 1864 con una represión brutal, puede hablarse de una dictadura de Mitre aunque le pese a "La Nación", al diario me refiero. Felipe Varela dice en un manifiesto que son 50.000 las víctimas de esas incursiones de los ejércitos porteños en el noroeste, fijémosnos que 50.000 estamos hablando de una población de 1.500.000 de habitantes; nosotros hablamos de 30.000 desparecidos en relación a una población de 30.000.000. Y después de esto, liquidado el poder de las federales en las provincias del noroeste, Mitre entra en la destrucción del Paraguay que es un genocidio, con empréstitos británicos que también los ingleses se los otorgan a Brasil, que también forma parte de la triple infamia junto con el Partido Colorado. Esa guerra es denunciada por Juan Bautista Alberdi. Alberdi dice no es la guerra del Paraguay contra Argentina, Uruguay y Brasil. No es una guerra entre países, es una guerra civil latinoamericana, con una gran visión de Alberdi completamente adelantado a los tiempos, dice es una guerra entre el Paraguay, que tiene toda la simpatía del noroeste Argentino y las simpatía del Partido Blanco, que es el partido ruralista de la zona interna de la banda oriental, contra los dos puertos que se han puesto de acuerdo, el de Buenos Aires y el de Montevideo, apoyados por el Brasil con empréstitos británicos, para destruir al Paraguay.
El Paraguay es destruido y allí sí, en ese momento, mientras se produce la destrucción del Paraguay, la destrucción de noroeste, se instala el modelo agroexportador que tiene su base en el trazado de los ferrocarriles que inicia Mitre en su presidencia. En 1862 ya se produce el trazado del ferrocarril del sur, donde Mitre hace un elogio del capital británico; en el 62, ya presidente, sigue con el ferrocarril del litoral, después el ferrocarril Rosario, Córdoba. Y Sarmiento hace el ferrocarril a Cuyo. Trazados en abanico, típicamente coloniales por su estructura, en función del puerto, es decir las riquezas naturales del país tienen que salir por esos ferrocarriles al puerto, donde en el mismo puerto van a estar los frigoríficos que van a elaborar esa carne por ejemplo, que fundamentalmente eran carne y cueros y después van a ser cereales en la época de la inmigración y van a ser llevados por barcos británicos, porque expresamente dice esta gente por qué el país tiene que tener barcos, para qué tener barcos. En 1940 el diario La Prensa se burlaba de eso en un artículo. Cuando el presidente Castillo compra unos barcos, pone un editorial que se titula "Gauchos al timón", como diciendo ¿los gauchos qué tienen que hacer con los barcos? y... depender de los barcos… Cómo vende uno si uno no puede trasportar lo que está vendiendo; depende en el precio, ¿no…?

 Hablando de lo que planteaban los Paraguayos antes de ser derrotados, de ese modelo en contra de los latifundios, luego de la destrucción de ese modelo y de ese genocidio planificado por Mitre, ¿Cómo avanza el proyecto agroexportador de latifundios con la campaña del desierto?


En realidad las tierras se empiezan a distribuir cuando Rivadavia, al hacer el empréstito Baring Brothers, se encuentra con que los ingleses le piden una garantía y la garantía son las tierras de la Provincia de Buenos Aires, por lo tanto esas tierras son invendibles, no se pueden vender porque se han dado en garantía del empréstito. Entonces Rivadavia inventa la Enfiteusis, que después algunos políticos pretenderán decir que era una política de reforma agraria y era que no se podía vender, entonces las entrega a los enfiteutas como si fueran colonos, inquilinos, en arrendamiento diríamos, ¿no? Con unos valores muy mínimos. Después ya en la época de Rosas muchos de ellos se hacen propietarios. No nos olvidemos que el gran asesor de Rosas es su primo Anchorena, que se va a convertir después en dueño de casi un millón de hectáreas en todo el país.
En realidad cuando, después de la caída de Rosas, se produce el abrazo del Coliseo, que es el abrazo entre los que venían del rosismo y los que vienen del mitrismo. Anchorena y Mitre son las dos expresiones de la unión de los comerciantes del puerto con los hacendados de la pampa húmeda, de la pampa húmeda de la zona que está en manos de los blancos. Después a esto se agrega cuando se sigue avanzando y finalmente con el gobierno de Avellaneda en 1879 se inicia la campaña que va desde la zona de Bahía Blanca y Río Negro hacia el sur. Todo eso va conformando el modelo de país de una gran cabeza y un cuerpo raquítico, porque las provincias quedan totalmente postradas. La función de la Argentina es ser la granja de su graciosa majestad británica, es decir, producir carnes que se van mejorando con la introducción de productores ingleses, los Shorton, los Aberdeen Angus, los Hereford y después también con la importancia de las lanas que empieza a desarrollarse también en esa época, 1860 más o menos. Este es el ganado ovino que después va a ser, como es un animal más resistente, empujado hacia el sur, donde van a caer las ovejitas en manos de Menéndez Behetis, Braun Menéndez y de los grandes terratenientes del sur que se hacen propietarios pagando a tanto la oreja de indio, hasta terminar con los indios.
Como se dan cuenta de que hay muchos indios que aparecen desorejados, pero siguen viviendo, entonces pagan ya no la oreja de indio sino un testículo de indio, para terminar con los pueblos originarios. Mientras también se produce el otro fenómeno, no solo los pueblos originarios son robados de las tierras, son robados de las tierras también los gauchos porque el gaucho era naturalmente el dueño de la Pampa pero no tenía noción de propiedad. El consideraba que bueno, él estaba allí, tenía su ranchito, su china, una pequeña tropilla, por ahí se conchababa durante un tiempo para hacer una doma o un arreo y volvía al rancho, y un día viene el juez de paz o aparece el comandante, con un papel que se llama escritura, que dice: “esta tierra es del señor tal y tal porque es un amigo del poder”. Y el gaucho no sabe de qué se trata. Entonces pasa como con el Martín Fierro que se queda sin la tropilla, sin la mujer y va a terminar en la frontera.
Todo esto va configurando un país que no tiene la mayor singularidad, porque es un fenómeno que se da en toda America Latina. Es decir alrededor de Valparaíso se va a producir este fenómeno para la salida del salitre y el cobre de Chile. En el Ecuador va a pasar lo mismo alrededor de Guayaquil. En otros países va a pasar lo mismo porque se van a especializar en la producción de petróleo, en la producción de hierro, como en México, en la producción de café como Colombia, en la producción de bananas y frutas en Guatemala. Es decir son países mono productores, basados en la exportación de un solo producto, que cuando cae el precio de ese producto el país está terminado. Con un solo comprador que normalmente en la zona sur de América son los ingleses, ya convertidos en imperialismo británico, y en la zona norte de América y el Caribe son los norteamericanos.
Que han ido creciendo mucho después de la Guerra de Secesión y que le roban casi dos terceras partes del territorio a México, se quedan con Puerto Rico, se quedan con el derecho a intervenir cuando quieran en Cuba, le compran a Rusia la Alaska, le compran a los franceses la Louisiana, le compran a España a precio vil la zona de Miami y toda la zona vecina y conforman ese gigante imperial que se convierte en un gendarme atómico del mundo, mientras que de México al sur quedan esos veinte países del cual la Argentina es una expresión de dependencia pero que no es singular el problema. El problema es justamente el despedazamiento de América Latina para convertirla en veinte países dependientes con recursos naturales importantes como el estaño de Bolivia por ejemplo. Toda la política boliviana va girar alrededor del estaño que está en manos de tres hombres: Hoschild, Aramayo y Patiño. En otro lado también va a producirse el fenómeno. Aquí en la Argentina diríamos Anchorena, Mitre por ejemplo, Martínez de Hoz también. Este va a ser el fenómeno central del modelo agroexportador que va a culminar en el año 1904, cuando asume el doctor Quintana, porque el doctor Quintana había sido abogado de las empresas británicas y además había sido, como abogado de los ingleses, el hombre que había amenazado con un barco en 1876 al gobierno de Avellaneda.
El gobierno de la Provincia de Santa Fe, que estaba en manos de Fernando Bayo, cierra la sucursal del banco de Londres en Santa Fe porque hacía maniobras para hundir al banco provincial de Santa Fe, que lo hunde finalmente Menem, privatizándolo muchos años después. Ahí el Gobernador de Santa Fe lo defiende, clausura el banco inglés, detiene al gerente de la empresa inglesa y entonces Quintana como representante del Banco de Londres va a ver al canciller argentino y le dice que hay una cañonera que esta frente a Rosario y que sino liberan y reabren el banco van a cañonear. Ese hombre va a ser presidente de la Argentina en 1904. Esta es la síntesis de todo ese período que generalmente en los colegios no se cuenta.

Fuente: Frente Tranversal Nacional y Popular - 22/11/2011

Democracia participativa en Ciudad de Buenos Aires

Consideraciones sobre el Tema Comunas y sobre el entorno político en el que este asunto se desarrolla.
Por Ricardo Daniel Barros


Después de bregar durante algún tiempo en este tema de las Comunas de Buenos Aires y observando que a medida que se acerca el día en que comenzará la implementación de esta Institución de la Democracia Participativa, se despierta un interesado esfuerzo de la militancia por divulgar este hecho y su importancia para la PARTICIPACIÓN ACTIVA DE LA CIUDADANÍA EN LA GESTIÓN Y CONTROL DE LA COSA PÚBLICA, siento la necesidad de ampliar conceptos, para aquellos que recién se incorporan al tema, que les ayuden a clarificar el estado de situación en que nos encontramos y cuál es la naturaleza del conflicto político en el que nos desenvolvemos, para llevar a buen puerto esta justa aspiración ciudadana, que garantiza la Constitución de nuestra Ciudad.

En primer lugar, las Comunas son una Institución Política, Autónoma (aunque limitada, comparada con los Municipios), que representa un tercer nivel de Gobierno y está conformado por dos cuerpos inescindibles, La JUNTA COMUNAL y el CONSEJO CONSULTIVO Honorario. Solo este último es la expresión política de la DEMOCRACIA PARTICIPÀTIVA Y DIRECTA. La JUNTA, forma parte de la democracia representativa, ya que sus miembros son elegidos mediante un proceso electoral y son Funcionarios remunerados y en esta oportunidad han sido candidateados a dedo por los Partidos, sin ninguna relación necesaria con las Comunas que gobernarán.

Esta Institución es fruto de la Constitución de nuestra Ciudad, que rige desde 1996, y que en su artículo primero declara que: “La Ciudad de Buenos Aires, conforme al principio federal establecido en la Constitución Nacional, organiza sus instituciones autónomas como democracia participativa…”. Desde esa fecha y hasta las elecciones del 10 de Julio último, nuestros representantes políticos, se tomaron su tiempo para cumplir con este Mandato Constitucional y si no hubiera sido por la acción de Ciudadanos que recurrieron a la Justicia para hacer valer este derecho, todavía estaríamos esperando que cumplieran con el mismo. Esta excesiva MOROSIDAD, no es casual, sino que representa el desinterés total de los Partidos Políticos en participar a los Ciudadanos en la gestión de Gobierno y en el Control Presupuestario.

Pero no les bastó retardar este Implementación Institucional, sino que además, incumplieron con la propia Ley que el Tribunal Superior de Justicia les obligó a dictar, a saber:
      1- Iniciar un programa intensivo de difusión y formación pública relacionado con el proceso de             descentralización.
      2 - Realizar campañas de esclarecimiento y divulgación mediante el uso del sistema de medios de publicidad públicos, con referencia a dicho proceso y los comicios que oportunamente se lleven adelante.
      3 - Remitir a la Legislatura un programa de transferencia de competencias y servicios.
      4 - Abstenerse de emitir o producir actos que signifiquen intromisión o menoscabo de las funciones de competencia exclusiva de las comunas o lesionen su participación en las competencias concurrentes.
      5 - Adecuar la presentación de proyectos de ley, de concesiones y de uso o transferencia de servicios a lo establecido en la Ley 1777.

Ninguna de estas obligaciones fue satisfecha, pero no solo esto, 5 hechos más se agregaron para demostrar que no hay verdadera intención política de cumplir con este Mandato Constitucional:

1.- Unificaron la elección de los integrantes de las Juntas, con las elecciones de las autoridades del Ejecutivo y el Legislativo, con la intención de invisibilizar la elección de Comunas y a pesar que la propia Ley de Comunas no lo permitía (en forma urgente fue modificada).-

2.- El Gobierno de la Ciudad presentó un Proyecto de Reforma de la Ley de Comunas que las trata de convertir en meras oficinas administrativas.

3.- Por decreto vació de Infraestructura, de Patrimonio, de Personal y de todos los Servicios que podía prestar la Comuna en reemplazo de los CGP.

4.- Pretende demorar aún más la transferencia de las Competencias exclusivas de las Comunas

5.- No le asigna presupuesto a las Comunas para el 2012, salvo el sueldo de los Juntistas.-

No menos importante, por sus consecuencias, es la Mora excesiva de la Legislatura en dictar la Ley Electoral y de Partidos Políticos de la Ciudad, ya que eso impide entre otras cosas, que se efectivice el hecho de que cada Comuna es un Distrito Electoral y pueden existir Partidos Comunales.

Estas aclaraciones son necesarias, para comprender a que se enfrenta la Ciudadanía y quienes son los aliados y quienes los adversarios. Es evidente que a pesar de que hay políticos que se rasgan las vestiduras en Público por estos temas, en la práctica terminan acordando la dilación y ninguneo del Tema Comunas.

Por todo esto, cuando se me pide que contacte a un Legislador para una charla sobre Comunas, sin haber hecho previamente estas consideraciones, pienso que mi negativa podría ser mal interpretada. Ahora puedo decir con claridad, que prefiero que en la charla sobre Comunas no participe Legislador o Representante de Partido Político alguno, como tal.

Por otra parte, mi experiencia, compartida por todos los que venimos trabajando desde hace años este tema, es que la Ciudadanía de esta Ciudad, en su mayoría, sigue descreyendo de los Partidos Políticos y eso que no tienen real conciencia de lo descripto anteriormente, por lo que para iluminar a nuestros conciudadanos sobre la importancia de las Comunas y de la Democracia Participativa, para la defensa de nuestros derechos, de nuestra libertad y calidad de vida, propongo hacerlo desde el puesto de ciudadanos y con apoyo Académico. Insisto, este es un tema político, pero no Partidario.

Fuente: Ricardo Daniel Barros - 21/11/2011

El Banco del Sur y el contexto de la crisis

Pedro Páez Pérez,
artífice del BANCO DEL SUR

“Resulta más urgente que nunca dar una respuesta regional”

Por Cecilia Escudero

El economista ecuatoriano Pedro Páez Pérez es uno de los artífices del diseño de la Nueva Arquitectura Financiera Regional, cuyo eje articulador es el Banco del Sur, que, además, contempla la gestación de un sistema monetario común.
¿Cómo impacta la experiencia del euro en el proyecto de una nueva estructura monetaria para Latinoamérica?
Las iniciativas que hemos impulsado no se asientan en las mismas bases sobre las que se constituyó la moneda común europea. Uno de los pilares fundamentales de la Nueva Estructura Financiera Regional es la constitución del Banco del Sur, para las inversiones productivas a largo plazo. Pero también se contempla la necesidad de tener una moneda común, que, a diferencia del euro, sea compartida pero no excluyente. Es decir, que no coarte la soberanía en materia de política monetaria de las naciones. Por el contrario, se trata de fortalecer la autonomía financiera de los países por la vía de la reducción de nuestra dependencia y vulnerabilidad con respecto al dólar. Nosotros impulsamos que las transacciones intrarregionales, tanto comerciales como financieras, no se realicen en dólares, sino que se utilicen nuestras propias monedas. En este sentido, se ha avanzado con la propuesta del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE), en la que participan los países de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA). Pero falta mucho.
¿Cómo afecta a esas iniciativas el riesgo de recesión en la Eurozona?
Resulta más urgente que nunca dar una respuesta a nivel regional. Está muy bien que se hagan todos los ajustes nacionales que se puedan, pero eso no es suficiente. Es necesaria una respuesta continental que incluya la aceleración de la Nueva Arquitectura Regional, que también prevé la creación del Fondo Común de Reservas, como alternativa al financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI). Digo urgente, porque el hecho de que Europa entre en la vorágine del ajuste y la austeridad es particularmente grave para América Latina. Esto es, porque los capitales que no encuentren oportunidades de inversión productiva, como en los mercados de exportación de bienes de capital alemanes, buscan generar en nuestra región cada vez más espacios de rentabilidad sobre la base de la burbuja especulativa, además de volcarse a las guerras y a los conflictos.
Fuente : Debate, 21.11.11

21 noviembre 2011

Deudas soberanas y temblores de gobiernos europeos



Las grietas
 de Europa

Por Alejandro Sehtman 

La debacle económico-financiera golpea sobre los sistemas políticos. Los déficits de la burocracia de la Unión y los límites de una 
concepción de integración regional.

Ni siquiera los más ingenuos de entre quienes el sábado 12 ganaron las calles de Roma para celebrar la renuncia de Silvio Berlusconi podían creer que en el automóvil que lo devolvía a su casa estuviera llevando consigo todas las causas de la crisis italiana. También los más furibundos ciudadanos griegos saben que la dimisión de Giorgios Papandreu era más una declaración de impotencia que un hechizo capaz de desvanecer el peso del endeudamiento y la recesión que azotan a su país. Muy pronto los indignados españoles verán cómo en el reverso de la declaración de incompetencia emitida contra el socialista José Luis Rodríguez Zapatero no hay otra cosa que el plan de ajuste del seguramente victorioso Partido Popular. Si hay algo que cualquier ciudadano de Europa sabe o intuye es que, desde que se desató la crisis financiera global hace casi cuatro años, los gobiernos nacionales han logrado poco más que repartir los costos de los recortes más o menos profundos en el gasto público.
Encorsetados por una política monetaria común cerrada bajo las siete llaves de la supranacionalidad europea, los gobiernos del Viejo Continente buscan retomar el crecimiento y equilibrar las cuentas fiscales echando mano a las poco originales recetas de ajuste. Pero a medida que el estallido de la burbuja inmobiliaria estadounidense de 2007 y la subsiguiente inestabilidad del sistema financiero mundial de 2008 se alejan en el tiempo, las dificultades económicas europeas dejan de parecerse a los efectos de una crisis y empiezan a asemejarse a la consecuencia de problemas estructurales. Tal vez sea justamente la percepción de que es necesario un cambio de raíz en la economía europea lo que inspire la rigidez con la que Alemania y Francia se enfrentan a las poco saludables cuentas de varios miembros de la Unión. Claro que no se trata de un radicalismo reformista sino fiscalista, y los efectos de las “recomendaciones” del Banco Central Europeo no tardan en hacerse sentir sobre la calidad de vida de los sectores populares y, más temprano que tarde, sobre la legitimidad de los gobiernos o de enteros sistemas políticos.
La subordinación de los gobiernos nacionales a los dictámenes de instituciones blindadas a la representatividad electoral como la UE y el FMI, ha puesto en jaque a buena parte de los oficialismos del continente. Los gobiernos de Irlanda, Portugal y Eslovaquia fueron los primeros en ser acompañados a la puerta de salida por los técnicos de la Comisión Europea (el órgano ejecutivo de la Unión) y el BCE en febrero, junio y octubre respectivamente. Grecia e Italia acaban de sumarse a la lista, dando lugar a sendos gobiernos de unidad. Los cambios de ejecutivo son procesos previstos en los sistemas de gobierno parlamentario, pero la explícita continuidad de los nuevos ejecutivos con las políticas económicas de los gobiernos caídos hace pensar que sólo la realización de elecciones podrá introducir alguna novedad en las escenas políticas nacionales. Con el riesgo real, por cierto, de que esas novedades les den mayor espacio a las derechas antirrepublicanas; porque si hay algo que distingue a esta crisis de las de principios del siglo veinte, es la inexistencia de alternativas de poder a la izquierda del espectro político.
Mientras la situación social se deteriora como consecuencia de los ajustes y la liberalización de los mercados de trabajo, las izquierdas partidarias corren a la zaga de las protestas ciudadanas, cuando no han quedado presas, como en España, de los ajustes estructurales.

¿ES LA ECONOMÍA?
La situación económica europea varía fuertemente de país en país. Las principales variables macroeconómicas son muy disímiles incluso dentro del grupo de las economías de la zona Euro que forman parte del G-7 (Alemania, Francia, Italia). Sin embargo, la crisis de 2008 tuvo como principal consecuencia que, al año siguiente, todos los países vieran retroceder su PBI. En 2010, sólo Eslovaquia, Estonia, Finlandia y Luxemburgo pudieron volver a hacerlo crecer más de tres puntos, mientras que Irlanda y Grecia siguieron con la inercia recesiva. Pero más allá de la timidez con la que los países de Europa están volviendo a la senda del crecimiento, las cuentas de varios Estados preocupan a las calificadoras de riesgo y, aún peor, a la Dama y el Caballero de Hierro que encarnan Ángela Merkel y Nicolas Sarkozy. Los temores con respecto a la incapacidad de varios Estados de hacer frente a sus deudas soberanas han dado lugar a una serie de medidas de emergencia como el Fondo Europeo para la Estabilidad Financiera creado en 2010 y ampliado en octubre pasado durante una reunión en Bruselas frente a la cual el mismo Silvio Berlusconi se comprometió a reformar el controvertido sistema de pensiones italiano. Se prevé que en 2013 este fondo, junto con otro similar llamado Fondo Europeo de Estabilización Financiera, sea suplantado por un mecanismo permanente de estabilización. Mientras tanto, el BCE ha tomado algunas medidas orientadas a limitar la volatilidad financiera y aumentar la liquidez de la economía europea. La salida del francés Jean Claude Trichet de la presidencia del banco, junto con la renuncia al Directorio de Jürgen Stark y Axel Weber, dos de los miembros más ortodoxos del Consejo de Gobierno del Banco, ha abierto la puerta a una mayor apertura del BCE a los problemas del crecimiento y el empleo, hasta ahora marginalizados en la búsqueda de la estabilidad de los precios.
Pero más allá de la evidente necesidad de sacar a los Estados europeos más comprometidos por su nivel de deuda y/o de déficit público, el diseño y la implementación de los planes de ajuste ponen el dedo en la que tal vez sea la llaga más grande de la Unión Europea: el agotamiento de su sistema de economía social de mercado. Las razones del deterioro de este modelo de desarrollo forjado en la segunda Posguerra sobre la base de compromisos estables entre el capital y el trabajo garantizados por Estados fuertemente interventores tanto a nivel de la protección social como de regulación de los mercados son de distinto tipo, pero entre ellas se destaca la imposibilidad de mantener altos niveles de gasto público sin el acompañamiento del crecimiento económico. La flexibilización de los mercados de trabajo introducida en toda Europa durante las décadas de 1980 y 1990 pudo haber logrado una disminución de los costos laborales pero al precio de aumentar la presión sobre los Estados en el plano de los servicios y las transferencias para los desocupados transitorios y otras protecciones. Mientras tanto, la inercia institucional de sistemas de pensiones construidos para economías de pleno empleo y familias mononucleares ha mantenido altos los gastos en ese rubro, produciendo una importante brecha generacional entre quienes formaron parte de la fuerza de trabajo de los treinta largos y gloriosos años de la posguerra, quienes entraron al mercado laboral durante la estación de las reformas y los jóvenes que hoy permanecen por fuera de las relaciones salariales más estables y protegidas. Es cada vez menos raro que, en Europa, un jubilado gane más que un joven en actividad y que la solidaridad intergeneracional dentro de las familias sea la llave para el acceso a la vivienda o la educación superior.
Si puede hablarse de una crisis “europea” no es tanto en referencia a los problemas financieros o económicos de algunos de sus países, sino al definitivo agotamiento de un conjunto de mecanismos de distribución del poder y del ingreso que es institucionalmente hegemónico, pero cada vez más marginal si se lo mira desde la sociedad. Los mecanismos y los actores a través de los cuales se articulaba la sociedad de clases de la Europa industrial cada vez son menos eficaces para procesar las demandas de una sociedad fragmentada para la que la idea de progreso intergeneracional ha dejado de ser el horizonte en el cual se orientan la participación política y el comportamiento económico. Las revueltas juveniles que en 2005 conmovieron a las periferias parisinas y las de otras grandes ciudades francesas y las que en agosto pasado tuvieron en vilo al Reino Unido son, aunque extremas y excepcionales en su desarrollo, buenos indicadores de la osteoporosis que afecta al esqueleto social de, incluso, los países más pujantes de Europa. Mas allá de cuán riesgosa sea la deuda soberana de algunas naciones de Europa, el real peligro subyacente es que la estabilidad financiera y fiscal se recomponga sin atender a, o incluso profundizando, las grietas cada vez mayores que separan a las islas sociales de cada país.

DESUNIÓN EUROPEA
Tal vez sea algo más que una casualidad que las revueltas de las banlieues de 2005 hayan sido precedidas por el rechazo del electorado francés a la Constitución Europea en el referendum consultivo. El naufragio del proyecto constitucional le puso punto final a los intentos de dotar a la UE de mayor autonomía respecto a los Estados miembros. Durante medio siglo de integración europea moderna, la construcción de una organización política supranacional ha avanzado mucho más fuertemente en el edificio de las instituciones que en el de la soberanía popular. Al día de hoy tan solo los miembros del Parlamento Europeo son elegidos directamente por los ciudadanos y aun así lo son en distritos ubicados dentro de cada país. Los edificios de Bruselas, donde miles de euroburócratas administran la más ambiciosa organización política de nuestros tiempos, gozan de mucha mejor salud que la idea de un pueblo europeo y que los mecanismos puestos en marcha para representarlo.
La falta de representatividad de las instituciones europeas es tal que hasta las voluptuosas intervenciones del europarlamantario británico de derechas Nigel Farage en contra de la UE puedan ser compartidas por quienes sólo pretenden una mayor apertura democrática del nivel supranacional. La impermeabilidad de la institucionalidad consagrada por el Tratado de Maastricht de 1992 y fortalecida en el de Lisboa de 2007 no es tan sólo el fruto de la ilusión tecnoburocrática y neoinstitucionalista de las elites del funcionariado europeo. Francia y Alemania son las dueñas de la pelota de la supranacionalidad por su fuerte peso en la composición de los distintos organismos de la compleja burocracia europea. Al no estar tamizados por un filtro electoral unitario lo suficientemente espeso, la potencia económica y el peso político de ambos países se traducen en decisiones políticas supranacionales que, aunque aprobadas por mayorías calificadas, obligan a las sociedades de los países miembros (incluidas la francesa y la alemana) a sufrir las consecuencias de medidas tomadas a años luz de su participación política.
La actual Unión Europea es producto de la férrea voluntad de enormes liderazgos socialcristianos como los de Alcide De Gasperi y Konrad Adenauer o socialistas como Jacques Delors y Paul Spaak. Sin embargo, pocos parecen atender a que esa osadía y esa capacidad para construir instituciones que estuvieran un paso más allá de las entonces existentes, estaban fundadas en una legitimidad política mediada por una especie actualmente en extinción: los partidos políticos nacionales de masas, que articulaban la representación de grandes porciones de la población. Si la preocupación de los fundadores de la Europa moderna era la de evitar la desunión entre las naciones de Europa, ese peligro parece conjurado. Queda por saldar la no menor cuestión de la desunión entre las instituciones de la UE y los pueblos europeos que a duras penas pueden dar cuenta de los complejos mecanismos por los que la Comisión Europea tiene tanto más poder y tanta menos responsabilidad democrática que el gabinete de ministros de sus países.

NUEVO MAPA POLITICO
Las primeras críticas contra el rumbo que estaba tomando la Unión Europea provinieron de los extremos del espectro político, principalmente de las derechas sociales y antirrepublicanas como el Front National francés de Jean-Marie y Marine Le Pen o el United Kindom Independence Party. Sin embargo, la división entre progresismo y reacción que el notable arquitecto político europeo Alterio Spinelli pretendía ubicar en la voluntad o no de construir un Estado internacional, no parece haberse consolidado puesto que también las izquierdas de diferentes países comienzan a posicionarse con cada vez mayor claridad en contra de una UE que está en todas partes pero atiende en Bruselas, preferentemente a los jefes de gobierno alemanes y franceses.
No es un dato menor, a la hora de entender cuál es el contenido concreto de la integración realizada en el marco de la UE, que en el continente donde hace ciento cincuenta años se paseaba el fantasma del comunismo, no haya huelgas europeas y la europeización del sindicalismo y de los partidos de centroizquierda no sea más que la proyección a escala continental de las debilidades que los acosan en el plano nacional. A esta altura de la integración regional, es difícil pensar que pueda haber iniciativas políticas profundamente democrático-populares en los ámbitos nacionales si no logran articularse a nivel europeo para que la política de la UE deje de jugarse con las cartas marcadas por la integración económicamente liberal y políticamente elitista que se consolidó en los últimos veinte años.
La situación en cada uno de los países no parece alentar la idea de que de los contextos nacionales puedan surgir experiencias que logren adaptar la mejor tradición europea de protección simultánea de las igualdades y las libertades a los deseos de las sociedades multiculturales y postindustriales. En el sur de Europa, a la formación de un gobierno de centroderecha en Portugal se suma la inminente derrota del PSOE español (de cuyo socialismo obrero cada vez se encuentran menos creyentes), y la tibia intervención del centroizquierda italiano en la salida de Berlusconi. En Francia, la victoria de François Hollande en las primarias abiertas del socialismo francés pone a su partido a tiro de la presidencia, pero (a pesar del sorprendente resultado del ecologista y antimundialista Arnaud Montebourg) con una línea moderada. Paradójica o previsiblemente, es en Alemania y el Reino Unido, países gobernados por la derecha más sofisticada de Europa, donde la centroizquierda está abandonando el liberalismo económico adoptado con la Tercera Vía y dando un giro hacia una nueva política de izquierda. El alemán Siegmar Gabriel y el inglés Ed Miliband son los líderes que más expectativas de cambio pueden despertar en una Europa casi desierta de creatividad política democrática.

EUROPA MUNDO
La consolidación de la integración regional de Europa parecía ser la consecuencia inevitable en un mundo que se deslizaba hacia el multipolarismo. Sin embargo, fueron los mismos líderes europeos quienes rechazaron la responsabilidad de ser un polo, abandonando a su suerte primero a las ex repúblicas populares de la mitteleuropa, luego a los Balcanes y por último al norte de África. Es comprensible que una organización fundada en la racionalidad burocrática y el libre mercado tuviera dificultades para escuchar las convulsiones que tenían lugar a sus puertas. No lo es que un conjunto de naciones que sufrió las razones de la geopolítica sobre su propia piel no entendiera que estaba en juego su influencia sobre el mundo que la rodea.
La UE no sólo ha trabado el ingreso de Turquía a sus filas de la mano de voceros irrespetuosos como el líder derechista holandés Geert Wilders sino que ignora cada vez con mayor esfuerzo la importancia que tiene en cada uno de sus rincones la presencia de migrantes provenientes de todos los puntos del Sur global pero principalmente de su propio umbral. Tal vez haya llegado la hora de que Europa se abra al mundo. Al de afuera y al de adentro. Para dejar de ser el continente viejo y cascarrabias, al que le molestan los ruidos del pueblo, de los jóvenes, propios y ajenos, que quieren construir allí un nuevo mundo.

Fuente: Debate - 21/11/2011

¿QUIEN MATO A CRISTIAN FERREYRA?

 Por Juan Carlos Pavoni *

En principio, muchos conocen y creen la versión del MOCASE y los testigos del hecho: fueron dos sicarios, asesinos a sueldo de un poderoso, asesino intelectual él, el santafesino Jorge Ciccioli que expandió sus negocios desde su tierra natal a otras que le son –en todo sentido- AJENAS.
Pero, ¿cuáles fueron las razones para llevar a cabo tamaño juvenicido? Podemos obtener respuestas precisas desde muy diversos ángulos. Yo, como Ingeniero Agrónomo y hombre de comarcas rurales, sin ignorar que el problema de base consiste en la inadecuada distribución de la propiedad de la tierra agrícola en nuestro país, elijo una: LA SOJIZACIÓN. Esto es, la expansión descontrolada de un cultivo que, de la mano de la ambición desmedida y la voracidad ilimitada, genera grandes riquezas individuales y grandes contribuciones a un estado exhausto por anteriores despojos, de los mismos y/o parecidos miembros del selecto grupo de aprovechadores de todas las circunstancias que les permitan apoderarse de lo ajeno.
No es esta la ocasión, ni el lugar para las contundentes cifras que demuestran que la soja fue y continúa siendo la gran responsable -y los sojeros los grandes beneficiarios- de la gran expansión de nuestra frontera agrícola. La exigencia que nos acucia es saber desentrañar el futuro desde lo actuado en el presente, no solo para evitar nuevas y repudiables muertes como ésta, pero también para evitar que el país sea cada vez más propiedad de unos pocos poderosos, en perjuicio de la inmensa mayoría del pueblo, y en ella, principalmente, de los más desposeídos de nuestra historia nacional.
Desde mi profesión no encuentro mejor forma de mirar ese futuro, que analizando el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2020, del cual es particularmente responsable el Ministro del área, Julián Domínguez.
Desde mi condición de aportante a la inmensa corriente que acompaña a la Presidenta , estoy en la obligación de apuntar que, dicho plan denota la presencia viva de las ideas neoliberales en quienes lo diseñaron y lo vendieron con la imagen de una participación de sectores calificados de la sociedad, que me permito dudar seriamente, hayan sido coautores de tamaño despropósito. De otros no me cabe duda, porque como en el caso del INTA –organismo del cual tuve el orgullo de ser investigador en la década de los sesenta-, hace ya muchos años que ha sido cooptado por las peores ideas de un crecimiento al servicio de los agronegocios y no de un desarrollo auténtico en beneficio del país y de nuestra gente.
A la Presidenta , pese a su enorme capacidad para interpretar la realidad y el momento histórico que vive nuestro país, no se le puede pedir que entienda en profundidad las consecuencias de un plan que no puede más que agravar los problemas ya presentes, de insustentabilidad de la producción, destrucción de nuestros recursos boscosos, agresión a la naturaleza (que es mucho más que el medioambiente) y concentración de la tierra en mano de “productores” ajenos a la misma, modernos mercaderes de ilusiones, siempre de paso, organizando proyectos extractivos expoliadores, vendidos engañosamente como grandes emprendimientos tecnológicos.
En cambio, el Ministro Domínguez y su equipo, deberían conocer que el incremento de 8 millones de hectáreas de cultivos en 10 años, supone obtener las mismas desde tierras ganaderas y forestales (cosa que ya se ha venido haciendo indecorosamente) y que dichas tierras tienen características que las hacen sumamente frágiles para la producción agrícola. Supone además que el incremento de la producción de 100 a 150 millones de toneladas (en realidad una proyección lineal de la producción actual a una tasa del 5 % anual, aún superior a la del 4,5 % que le precedió en el último quinquenio), solo es posible –y quizás ni tan siquiera- con un modelo productivo que afectará seriamente al recurso tierra, a la totalidad del ambiente y a la situación social de muchos integrantes de la comunidad rural.
Este plan 2020 no puede ser incluido en el proyecto de país que reiteradamente anuncia nuestra presidenta y que muchos argentinos que la apoyamos, deseamos. Este es un plan que, me duele decirlo, en su retórica es nac&pop pero en su contenido teórico y prospectiva de resultados, es de y para los sectores que desde el mercado, sostienen las tesis neoliberales de un crecimiento en detrimento del desarrollo. Para muestra creo que basta este botón, que extraigo del dialogo entre Pablo Galand/Miradas al Sur y Pablo Adreani, (consultor de la city, director de la consultora Agripac –desde donde baja línea al mundo de los Agronegocios-, columnista especializado del diario La Nación y conferencista de cuanto evento del “agribusiness” se organiza): Periodista – ¿El cambio que percibe se dio a partir de la llegada de Domínguez a Agricultura? Adreani -Yo diría que sí. Es probable que Domínguez haya tenido una postura más cercana a la realidad y los tiempos biológicos del sector. – ¿Ve, por lo tanto, que hay una mayor comprensión de parte del Gobierno de la problemática del sector agropecuario? –Yo creo que sí. – ¿Qué habría que hacer para asegurarse una producción constante tan alta? –Esto es muy simple. Si se les garantizara a los productores que de acá a 10 años las retenciones bajan 3 puntos por año y que a cambio de eso les exija una producción de 200 millones de toneladas, seguro que se logra. Eso es política de Estado.
Digo yo: este es el gato encerrado en las propuestas del mercado. Saquen las retenciones y todo se arregla solo. ¡No tienen vergüenza!
No quiero dejar de expresar que el Ministro Domínguez jugó un papel relevante para destrabar las relaciones Gobierno-Mesa de Enlace; su habilidad de dirigente lúcido para ello está fuera de discusión, pero de allí a las concesiones que le hace el Plan 2020 al mercado, es otra cosa, una que habremos de pagar caro todos los argentinos. Seguro que esto no es lo que quiere nuestra presidenta, quiero creer que ni siquiera el equipo del ministro Domínguez. Pero una cosa es la muñeca política y otra mucho más relevante, el conocimiento y el pensamiento crítico para enfrentar la realidad y aportar las soluciones por ella reclamadas.
Mi percepción es que el daño infligido al país durante el conflicto con la 125, ha provocado un “efecto colateral” en el gobierno, que aún no encuentra las herramientas apropiadas para sostener un proyecto agropecuario alternativo que no afecte los ingresos fiscales, pero tampoco los antes mencionados eslabones sociales y productivos que es necesario proteger.
Sería el mejor homenaje a Cristian Ferreyra, una pronta corrección del mencionado plan estratégico y las políticas agropecuarias, para darle coherencia al accionar del área con el resto de los objetivos enunciados desde la misma presidencia de la Nación.
* Ingeniero Agrónomo

Fuente: Correo de amigos. Aportado por Roberto Páez González - 21/11/11

¡NO A LA IMPUNIDAD!

El asesinato de Cristian Ferreyra


“Es una Conquista del Desierto de baja intensidad”

La Agencia Paco Urondo recogió las declaraciones del economista Guillermo Wierzba durante la marcha para repudiar el asesinato de Cristian Ferreyra. Asesinato, desplazamiento de poblaciones nativas y frontera sojera, son los temas que incluye la entrevista. Vea el video de las declaraciones en:
http://www.agenciapacourondo.com.ar/secciones/ddhh/5760-wierzba-qes-una-conquista-del-desierto-de-baja-intensidadq.html

18 noviembre 2011

Ricardo Forster en "La Nación" (después de las elecciones)

"La responsable de generar 
diversidad política es la oposición"
Ricardo Forster en C5N (1ra. parte)

 El 9 de noviembre último, el diario "La Nación", de Buenos Aires, publicó en un ciclo de reportajes que ha titulado "Pensar la Argentina que viene", declaraciones del filósofo Ricardo Forster, conocido integrante del espacio de Carta Abierta El ciclo de notas se abrió con las opiniones de Beatriz Sarlo y, luego de Ricardo Forster, continuó con las ideas del sociólogo Juan José Sebreli.
En su edición electrónica, La Nación ilustró la nota que transcribimos, con los videos recogidos durante el programa "Longobardi en vivo", que se transmite por el canal de cable C5N.

Ricardo Forster en C5N (2da. parte)

Cómo presentó La Nación las declaraciones de Ricardo Forster

El intelectual de Carta Abierta apuntó contra los medios: "Hay un intento de magnificar la situación", dijo; "Este es el primer gobierno que toma decisiones políticas bajo el concepto democrático de soberanía", apuntó.

En un análisis del escenario económico del país tras las elecciones presidenciales, el intelectual de Carta Abierta, Ricardo Forster, aseguró que "la mayoría de los argentinos no compra dólares", si no que un índice muy bajo de la población apuesta por esa divisa. A su vez, el filósofo acusó a los medios de "magnificar la situación" de la economía para debilitar al gobierno de Cristina Kirchner o "fijar su agenda".
"Cuando se dice que 'la gente' compra dólares, yo haría un corte. No es cierto que la sociedad argentina compra dólares, es un índice menor. La mayoría piensa que atravesaron la década más consistente en términos políticos, democráticos e institucionales de lo últimos 50 años en la Argentina. Eso hay que valorarlo inmensamente", analizó Forster, en diálogo con C5N.
Además, el filósofo celebró las medidas adoptadas por la Casa Rosada ante el aumento de la demanda de dólares, como los nuevos controles de la AFIP para la adquisición de divisas extranjeras. "Fue la respuesta de un gobierno que siempre ha dicho que la política es el meollo de lo que sucede en la Argentina", explicó, al tiempo que indicó que no se puede "subestimar a una gobierno que tuvo el coraje de no retroceder y de doblar la apuesta en los momentos de dificultad".
En esa misma línea, el intelectual consideró que la victoria de la Presidenta en los comicios generales de octubre generó "una respuesta del establishment económico ligada a una lógica especulativa para volver a fijar un patrón de acumulación en la Argentina". "Cristina viene a cristalizar un proceso con un legitimación que recorre al país de punta a punta. Al día siguiente, nos encontramos con un lógica que si tiene que ver con la fuga de capitales", evaluó Forster.
Con elogios a la gestión del kirchnerismo y fuertes críticas a los "poderes económicos", el intelectual apuntó: "Este es el primer gobierno que toma decisiones políticas bajo el concepto democrático de soberanía y queda claro que los poderes históricos que han manejado a la Argentina jugaron la carta de la conspiración económica".
Según Forster, "una importante cantidad de empresarios sigue pensando la realidad desde un prejuicio ideológico que no se resquebraja ante una economía que ha crecido".
Enseguida, agregó: "En esta época de lo mediático, hay un intento de debilitar y fijar la agenda de Cristina"..

Fuentes: La Nación - 09/11/2011, Longobardi en vivo (C5N) - YouTube